martes, 3 de marzo de 2009

Un Piche Punto


"Mira de nuevo ese punto. Eso está aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En el se encuentran todos a quienes amas, conoces, quienes has oído hablar de ellos, cada ser humano que ha vivido, que ha existido. El complemento de nuestra alegría y sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrínas económicas, cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y cada destructor de civilizaciones, cada rey y plebeyo, cada joven pareja de enamorados, cada madre y padre, niños con esperanza, inventores y exploradores, cada formador de moral, cada político corrupto, cada "super-estrella", cada "líder supremo", cada santo y pecador de la historia de nuestra especie ha vivído allí: una mota de polvo suspendida en un rayo de Sol.

La Tierra no es más que un diminuto grano que forma parte de una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre derramados por todos esos generales y emperadores que en cierto momento se convirtieron en los amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las crueles visitas sin fin que los habitantes de una esquina de este píxel hicieran contra los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina, la frecuencia de sus malentendidos, la impaciencia por matarse el uno al otro, la generación de fervientes odios.

Nuestras posturas, nuestra presunción imaginada, la falsa ilusión que tenemos de tener un lugar privilegiado en el Universo son desafiadas por este pálido punto de luz. Nuestro planeta es una mota solitaria en la inmensa oscuridad cósmica. En toda esta extensa oscuridad, no existe una ayuda indirecta que vendrá de otra parte a salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora capaz de albergar vida. No existe otro lugar, al menos en el futuro cercano, al cual nuestras especies pudiesen migrar. Visitar, sí. Establecerse, aún no. Para bien o para mal, por ahora la Tierra es el lugar donde nos estamos quedando.

Se ha dicho que la Astronomía es una experiencia humillante y forjadora de carácter. Quizás no exista una mejor demostración de las tontas presunciones del orgullo humano que esta distante imagen de nuestro diminuto mundo. Para mí, recalca nuestra responsabilidad de compartir más amablemente el uno con el otro, para preservar y cuidar ese punto azul pálido, el único hogar que hemos conocido."

Carl Sagan, Pale Blue Dot (1994, p. 8-9)

Publicado por Andrea Bermúdez M. - Esclerótica

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